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Mostrando las entradas con la etiqueta Mi nombre en el cielo

Algo que puedo hacer Hoy: Creer, rendirme, vivir para El y disfrutar de Su promesa

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  Serie:   El cielo es mi hogar Título:  ✨  El fin del dolor está prometido 📖  Texto base:  Apocalipsis 21:4 Versículo base: 📖 "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron." (Apocalipsis 21:4) Durante nuestro paso por este lado del sol, hemos vivido circunstancias adversas, dolorosas, incluso crueles , y muchas veces incomprensibles para la razón humana. Hay heridas que no sanan con el tiempo, pérdidas que nunca se olvidan y sufrimientos que parecen no tener propósito. Pero Dios no ha callado ante este dolor. Nos ha hecho una promesa : 👉 Todo terminará . 👉 Todo será restaurado . 👉 Ya no habrá muerte, ni llanto, ni clamor, ni dolor. Jesús lo anticipó: "En este mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). ¿Y cuál fue su victoria? Su resurrección. Y esa victoria no es solo suya : nos la ha compartido a tod...

Algo para hacer Hoy: Aseguro mi nombre en el cielo

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  Serie: El cielo es mi hogar Título: Tu nombre en el cielo 📖 Texto base: Lucas 10:20 ¿Está tu nombre reservado en el cielo? Jesús dijo en Lucas 10:20: “Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.” Sus discípulos estaban entusiasmados. Acababan de ver milagros, autoridad, poder espiritual. Pero Jesús los detiene. Les da una corrección de enfoque: “Lo importante no es lo que logran, sino a dónde pertenecen.” Es como cuando planeamos un viaje y hacemos una reserva con anticipación. Hay cierta tranquilidad cuando sabes que, al llegar, tu habitación está lista. Pero… ¿y si no encuentras tu nombre en la lista? Eso mismo está en juego eternamente. No importa lo que logres aquí —éxito, títulos, fama, incluso servicio cristiano— si tu nombre no está escrito en el cielo, lo has perdido todo. Y no se trata de mérito humano. La salvación no es por lo que haces, sino por lo que Cristo ya...